Estrategias previas a registrar una marca

La marca de una empresa es un activo intangible de la misma que define e identifica los servicios de la entidad en el mercado. Se distinguie de esta forma de los productos que ofrecen otros competidores.En este post explicaremos las estrategias previas a registrar una marca.

El proceso de creación de la marca como elemento esencial del negocio, ha de responder a un proceso táctico que permita plasmar en el signo representativo los valores de nuestra empresa. Una vez plasmada en ella el carácter que permita diferenciar e identificar los productos, con unos determinados valores, la marca deberá registrarse para evitar su uso indebido por terceros.

El valor de la marca puede incidir de forma notable en la determinación del precio de mercado de los productos y resulta ser un factor decisivo para la formación y atracción de la clientela, que identificará a través de la marca los productos y servicios que ofrece nuestra empresa en el mercado, con una determinada caracterización de los mismos, que permitirá proyectar la imagen y reputación del negocio.

Todo lo anterior supone una determinada “estrategia de marca”, que debe dirigir todo el proceso de desarrollo de la misma, que se incluye dentro del plan de negocio. La creación de la marca por tanto, responde a un proceso creativo donde se requiere la combinación de creatividad y estrategia de negocio.

Como estrategias previas a registrar una marca, se diferencian varias estrategias de marca que pueden resumirse en las siguientes:

  • Única: consiste en el uso de la misma nomenclatura de todos los productos que una empresa comercializa. Esta estrategia permite la rápida identificación y reconocimiento de los productos comercializados y también supone un ahorro en promoción y costes.
  • Múltiple: consiste en crear distintas marcas para comunicar al mercado la existencia de diferentes productos. La ventaja principal de esta estrategia es la personalización del mensaje.
  • Paraguas: se trata de una marca fuerte, reconocible y de notoriedad que da cobertura a diferentes líneas de productos. Con una marca global, se puede ir acogiendo otras marcas que se crean de forma concreta para darle identidad a los productos o servicios que vamos sacando al mercado.
  • Blanca o de distribuidor: Se trata de la estrategia adoptada por los fabricantes o empresas de distribución, que llegan al acuerdo de vender productos de aquél apareciendo en ellos la marca de la empresa distribuidora y no la del fabricante.El caso más conocido es la marca blanca Hacendado del Mercadona. Después de esta marca blanca, casi todos los supermercados lanzaron su propia marca blanca.

Sin embargo, todo lo anterior no será de utilidad si tras el proceso de creación no protegemos adecuadamente la marca, lo que podría dar lugar a usos indebidos y no permitidos por parte de terceros. Para evitarlo, se debe registrar la marca y por ello, la gestión de la marca también incluye proteger la inversión y administrar su futuro.

Cuando diseñemos la marca, además, es necesario comprobar de forma previa si la misma o una parecida han sido ya registradas ante la Oficina Española de Patentes y Marcas. Igualmente, si vamos a utiliar la marca como nombre de domio, es necesario comprobar que el nombre de la marca que vayamos a utilizar esté libre como domicio para poder también registarlo sin ningún problema.

Así, el registro de la marca supone una práctica que responde a la lógica empresarial, pues mejora la competitividad de la compañía y puede aportar ganancias adicionales mediante la venta o cesión de licencias sobre ella, asegurando siempre una competencia leal entre empresas. Para ello, será necesario realizar alguna de las estrategias previas a registrar una marca.

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