Una empresa joven española ha logrado lo que parecía imposible: vencer a un icono global en una disputa de marcas. La Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) ha desestimado la oposición presentada por Lacoste contra el registro de la marca Dr. Caimán, una firma valenciana de cosmética masculina. La clave del fallo: no existe riesgo de confusión entre ambos signos pese a que los dos evocan reptiles. La resolución, publicada en septiembre de 2025, se apoya en los criterios clásicos de la UE para analizar similitudes entre marcas y aporta aprendizajes valiosos para cualquier empresa que esté construyendo su identidad en el mercado europeo.
Descubramos cómo Dr. Caimán gana a Lacoste por el uso del reptil en su marca pero, ¿cómo se ha llevado a cabo la acusación del gigante textil internacional? ¿Cómo una empresa española ha podido ganar este litigio? A continuación detallamos las claves.
Qué ha pasado exactamente
El conflicto se inició cuando Dr. Caimán solicitó su marca a nivel de la Unión. Lacoste se opuso alegando semejanzas visuales y conceptuales con su célebre cocodrilo. Tras estudiar los logotipos, los productos y el contexto de uso, la EUIPO concluyó que las diferencias eran suficientes para que el consumidor medio distinga sin dificultad el origen empresarial de cada uno. En su razonamiento, el organismo europeo aplicó el principio de recuerdo imperfecto —el público no compara marcas lado a lado, sino por la memoria que retiene— y el principio de interdependencia —la apreciación global puede compensar similitudes en un aspecto con diferencias en otros—. Resultado: la oposición de Lacoste fue desestimada y el registro de Dr. Caimán continuó adelante.
Usando la normativa europea, no basta con señalar un elemento común (aquí, la referencia a un reptil). La pregunta decisiva es si, en conjunto, el signo impugnado puede llevar al consumidor a pensar que los productos proceden de la misma empresa o de empresas vinculadas. La EUIPO valoró el trazo, la postura del animal, la composición gráfica y la relación texto-figura, así como la notoriedad del cocodrilo de Lacoste, y aun así consideró que las diferencias visuales y conceptuales prevalecen. Diversos análisis sectoriales habían señalado ya que, en precedentes con “reptiles”, la reputación no siempre es determinante si el conjunto del signo nuevo resulta lo bastante distinto. Tras el litigio, Dr. Caimán gana a Lacoste, empleando esta estrategia
El desenlace ha sido ejemplar: Dr. Caimán gana a Lacoste. La EUIPO desestimó la oposición de la firma francesa y permitió el registro de la marca española, confirmando que no existía riesgo de confusión. La noticia ha tenido gran eco en los medios, no solo por el simbolismo de que una pequeña empresa nacional logre imponerse a un gigante internacional, sino porque demuestra que el sistema de marcas europeo ofrece espacio real a la innovación y a la competencia justa. Para Dr. Caimán, además, la victoria supone un espaldarazo a su estrategia de branding y un impulso de visibilidad que difícilmente habría conseguido sin esta batalla legal.
¿Qué se puede aprender de este caso?
Este caso nos ofrece, principalmente, las siguientes lecciones:
- La originalidad global importa más que un detalle. Si tu signo comparte un concepto genérico con otro (un animal, una fruta, una forma), lo relevante será el efecto de conjunto: composición, tipografía, trazo, proporciones y mensaje. Trabaja un diseño integral que marque distancia clara.
- Documenta el contexto de uso. La prueba sobre cómo ves y usas tu marca en canal online, packagings y puntos de venta ayuda a reforzar la percepción diferenciada. Guarda capturas, maquetas y campañas.
- Evalúa el riesgo antes de presentar. Un informe de riesgos previo en la UE puede ahorrarte costosos litigios. Analiza signos previos similares por clases, elementos figurativos y conceptos.
- Si te oponen, razona con los principios correctos. Usa el recuerdo imperfecto, interdependencia, grado de atención del público, similitud de productos y canales. Una defensa bien estructurada y apoyada en precedentes incrementa tus opciones.
La decisión confirma que, incluso frente a marcas con alta notoriedad, las empresas emergentes pueden abrirse camino si su identidad es realmente diferenciable. No hay monopolios sobre ideas amplias (como en este caso, el uso de “un reptil”); la ley protege signos concretos que identifican origen empresarial. Y el mensaje para las PYMEs es claro, es importante invertir en una dirección de arte sólida y en una estrategia de registro bien asesorada. Esto puede marcar la diferencia a la hora de entrar en un mercado saturado.
Identidad clara, estrategia clara
Dr Caimán gana a Lacoste en un juicio que no es solo una anécdota mediática: es un recordatorio de que la distintividad se construye. Si aspiras a registrar tu marca en la UE, piensa en el conjunto visual y en cómo se percibe en condiciones reales. Un diseño bien separado de referentes famosos —apoyado por un análisis previo y una narrativa probatoria— puede prosperar aun ante oposiciones de grandes actores.
Desde Get One Mark realizamos auditorías de marcas y patentes y defensa ante oposiciones en la UE y te ayudaremos a evaluar riesgos, ajustar el diseño y planificar una estrategia de registro inteligente. Escríbenos y revisamos tu caso sin compromiso.


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